Rojas sostuvo que “mucho se negocia con quienes quieren dañar a la patria”, una frase que cuestiona los acercamientos con sectores considerados responsables de acciones que perjudicaron la economía, el abastecimiento y la estabilidad del país.
Sin embargo, el legislador aclaró que el diálogo sigue siendo una herramienta necesaria para reconstruir consensos y encaminar soluciones a la crisis. En ese sentido, planteó que las conversaciones deben realizarse con actores comprometidos con la recuperación nacional y el respeto al orden democrático.
La parte más relevante de su declaración está vinculada a la justicia. Al asegurar que “no habrá impunidad”, Rojas envió la señal de que los acuerdos políticos no deberían interferir en las investigaciones o procesos que puedan surgir por presuntos delitos cometidos durante los conflictos.
La postura apunta a establecer una separación entre dos ámbitos que históricamente suelen mezclarse en momentos de tensión política: la negociación para alcanzar acuerdos y la obligación del Estado de investigar y sancionar conductas que vulneren la ley.
En la práctica, el mensaje puede resumirse en una idea central: la pacificación del país puede construirse mediante el diálogo, pero la determinación de responsabilidades corresponde a las instancias judiciales.
La propuesta implícita del diputado es que la reconciliación política no debe confundirse con el perdón judicial. De esta manera, busca defender la posibilidad de negociar soluciones para el país sin que ello signifique renunciar a la aplicación de la ley cuando existan responsabilidades penales establecidas por la justicia.
Por Equipo de redacción
