En una nota de prensa fechada el 7 de septiembre, el BCB anunció dos medidas de política cambiaria y monetaria que deben leerse de manera conjunta.
La primera es la suspensión temporal de nuevas operaciones de compra de dólares. El Banco Central justifica la decisión señalando que los recursos de alta liquidez que forman parte de las Reservas Internacionales Netas superaron los US$1.000 millones, lo que —según la entidad— le otorga margen para atender compromisos de pagos internacionales y enfrentar eventuales presiones en el mercado cambiario.
La segunda medida apunta directamente a los bolivianos que circulan dentro del sistema financiero. Desde el 8 de septiembre, el BCB establecerá la Reserva Monetaria Restringida (RD N.º 131/2026), en el marco de una política monetaria contractiva.
El objetivo declarado es “esterilizar” parte de la liquidez generada durante las últimas semanas. En términos sencillos, significa restringir temporalmente una parte de los recursos en bolivianos disponibles en el sistema financiero para evitar que un exceso de liquidez se transforme en mayor demanda de dólares o en presiones adicionales sobre los precios.
Las dos decisiones están conectadas.
Por un lado, el BCB deja de comprar dólares, evitando inyectar nuevos bolivianos al sistema a cambio de divisas. Por otro, restringe parte de los bolivianos que ya están disponibles.
La estrategia, por tanto, no parece ser una defensa explícita de un determinado precio del dólar mediante una venta masiva de reservas. El mensaje del BCB es diferente: preservar la liquidez internacional y controlar la liquidez en moneda nacional para reducir las presiones cambiarias.
El comunicado también revela una preocupación que va más allá del tipo de cambio: la estabilidad de precios. El BCB afirma que busca mantener la evolución de la Base Monetaria alineada con el Programa Monetario.
La pregunta que queda abierta es cuánto dinero será efectivamente esterilizado mediante la nueva Reserva Monetaria Restringida y cuál será su impacto sobre la liquidez de los bancos, el crédito y las condiciones financieras.
Porque detrás del lenguaje técnico del comunicado hay una señal concreta: el Banco Central considera necesario ponerle un freno a la liquidez en bolivianos mientras asegura contar con un colchón de dólares líquidos para enfrentar eventuales tensiones externas.
Por Equipo de redacción
