Bolivia enfrentó una encrucijada económica en 2024: la escasez de dólares y combustibles desataron una crisis multidimensional
Bolivia se encuentra sumida en una profunda crisis económica y social en 2024, marcada por la escasez de dólares y combustible. Estas carencias han paralizado sectores clave de la economía y han disparado los niveles de pobreza. El gobierno, en un intento por contrarrestar la situación, ha optado por crear empresas estatales, pero la mayoría de ellas resultan ser deficitarias, incrementando la carga sobre las finanzas públicas. Paralelamente, la inacción legislativa y la preponderancia del Tribunal Constitucional Plurinacional han contribuido a la inestabilidad política, dificultando la implementación de soluciones efectivas.
