El Gobierno de Bolivia oficializó este miércoles la declaratoria de emergencia nacional debido a los desastres naturales que han golpeado al país en las últimas semanas. La decisión, anunciada por el presidente Luis Arce en conferencia de prensa desde la Casa Grande del Pueblo, permitirá la ejecución inmediata de medidas para mitigar los daños y asistir a las poblaciones afectadas.
“En vista de todo lo que está ocurriendo (…), estos desastres naturales nos están exigiendo la declaración de situación de emergencia nacional”, afirmó Arce, quien estuvo acompañado de su gabinete ministerial. La normativa habilita la compra de insumos y equipos por excepción, el acceso a financiamiento internacional y la movilización de recursos logísticos para atender la crisis.
En paralelo, el Ejecutivo convocó a una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Autonomías para el lunes 31 de marzo. En la reunión, que se llevará a cabo en la Casa Grande del Pueblo, se buscará coordinar acciones entre el Gobierno nacional y los gobiernos departamentales para optimizar la respuesta ante la emergencia.
Arce también adelantó que se trabaja en un plan post-inundaciones, con el fin de reparar la infraestructura dañada y recuperar las áreas afectadas. “Es fundamental que una vez pase la emergencia, podamos trabajar en la reconstrucción y en medidas preventivas para evitar que estas situaciones se repitan con la misma magnitud en el futuro”, subrayó el mandatario.
El decreto de emergencia se emite en un contexto en el que múltiples regiones del país enfrentan inundaciones severas, pérdida de cultivos y daños en viviendas y caminos. Se espera que con la declaratoria, la asistencia humanitaria y la reconstrucción puedan avanzar con mayor rapidez y eficacia.
Redaccion central
