Más de 6,000 toneladas de basura se acumulan en las calles de Cochabamba tras 10 días de bloqueo en el botadero de K’ara K’ara, y la paciencia de los vecinos se agota. En el sector de la Costanera, Doña Estefany, profesora y residente, observa con preocupación una “torre de basura” cerca de su hogar. “Esto debe solucionarse a la brevedad, porque ya está afectando la salud de todos”, advierte, señalando el riesgo de enfermedades por la proliferación de plagas y la contaminación del aire. Su llamado al alcalde Manfred Reyes Villa es claro: “Deje un momento su campaña y dedíquese a resolver este problema”.
El conflicto en el Distrito 15, donde los vecinos exigen el cierre definitivo del botadero, ha paralizado la recolección de residuos. Juan Condori, otro habitante de la zona de San Pedro, cuestiona la gestión municipal: “Si en estos años no ha solucionado la basura aquí, ¿cómo piensa arreglar los problemas del país?”. Sus palabras reflejan la frustración de una ciudad que ve crecer las montañas de desechos sin una solución a la vista.
La Alcaldía asegura que esta semana se retomará el depósito en K’ara K’ara tras un diálogo con los bloqueadores y promete avanzar en un complejo de tratamiento con la empresa Complejo Verde. Sin embargo, las medidas de emergencia brillan por su ausencia, y la basura sigue acumulándose. Mientras tanto, expertos alertan que la crisis sanitaria podría agravarse si no se actúa pronto.
Los cochabambinos, atrapados entre promesas y bloqueos, exigen acción inmediata. “No queremos más palabras, queremos hechos”, sentencia Doña Estefany, resumiendo el sentir de una ciudad al límite.
Redacción central
