La Paz, 29 de julio de 2025 – La figura de Francisco Tupaj García de Alarcón, identificado como sobrino del exvicepresidente Álvaro García Linera, ha provocado controversia en el marco de la campaña electoral boliviana. Aunque no es candidato, su presencia en actos públicos junto a Mariana Prado, aspirante a la vicepresidencia por Alianza Popular, ha generado cuestionamientos sobre la posible influencia del viejo círculo político del Movimiento Al Socialismo (MAS) en la fórmula que comparte con Andrónico Rodríguez.
García fue visto acompañando a Prado en el debate de candidatos a la vicepresidencia organizado por Unitel el pasado 27 de junio, hecho que no pasó desapercibido en redes sociales ni entre los analistas políticos. Su cercanía con la exministra de Planificación y exjefa de gabinete de García Linera ha despertado críticas de sectores como los cooperativistas mineros y los Ponchos Rojos, quienes temen que la candidatura de Prado encubra una continuidad del «establishment» masista, alejado de las bases populares que respaldan a Rodríguez.
En redes sociales y portales informativos se ha hecho mención a supuestos antecedentes judiciales de García, pero hasta ahora no existe documentación pública que permita confirmar o descartar tales afirmaciones. La falta de información clara ha sido aprovechada por detractores para alimentar sospechas sobre su influencia dentro del equipo de campaña.
El entorno de Rodríguez ha minimizado la participación de Francisco Tupaj, negando que sea parte formal del equipo de campaña. Voceros de Alianza Popular han calificado las críticas como parte de una estrategia de desprestigio político. No obstante, la viralización de imágenes de García junto a Prado ha avivado el debate, especialmente en un contexto donde la exministra también arrastra controversias pasadas, como su testimonio en defensa de William Kushner, condenado por el feminicidio de Andrea Aramayo, lo que le ha valido el rechazo de sectores feministas.
Francisco Tupaj García, militante del Frente Revolucionario Comuna y exintegrante de espacios de formación política del MAS, ha mantenido un perfil público bajo, pero es considerado parte del entramado ideológico cercano a García Linera. Su aparición en la campaña de Prado ha sido interpretada por algunos como un gesto simbólico de respaldo del ala intelectual masista, que intenta recuperar espacio político en una fórmula que hasta ahora se presentaba como opción renovadora.
Analistas consultados advierten que este tipo de polémicas reflejan las tensiones internas en el espectro político boliviano, donde la promesa de renovación convive con redes de poder históricas difíciles de desligar. La presencia no oficial pero visible de figuras como García podría erosionar la credibilidad de la dupla Rodríguez‑Prado ante un electorado que demanda mayor transparencia y autenticidad.
Hasta la fecha, ni Mariana Prado ni Andrónico Rodríguez han ofrecido declaraciones oficiales sobre el papel de Francisco Tupaj García en la campaña. La ausencia de explicaciones claras lo mantiene como un actor secundario pero significativo en una contienda marcada por la polarización.
Redaccion central y agencias
Portada, Francisco Tupaj García de Alarcón, sobrino del exvicepresidente Álvaro García Linera, durante un acto público vinculado a la campaña de Mariana Prado, publicada por medios bolivianos
