El máximo dirigente del transporte sindicalizado demandó al Gobierno adoptar medidas que permitan restablecer la circulación en las principales rutas del país, afectadas por semanas de conflictos que han golpeado al transporte de carga, pasajeros y abastecimiento de productos.
“Que tome las riendas” fue el mensaje dirigido al Presidente, en una declaración que refleja el creciente malestar de un sector que durante los últimos meses ha denunciado pérdidas económicas, dificultades para acceder a combustibles y riesgos para miles de conductores que permanecen varados en distintos puntos de bloqueo.
La Confederación también apeló a los sectores movilizados para evitar confrontaciones y priorizar soluciones pacíficas, señalando que el conflicto no debe derivar en enfrentamientos entre ciudadanos que terminan agravando la situación del país.
Más allá de la demanda coyuntural, el pronunciamiento tiene una lectura política. La dirigencia nacional de los choferes mantuvo una relación cercana con el oficialismo de la anterior gestión y posteriormente también sostuvo espacios de interlocución con el actual Gobierno.
Sin embargo, la prolongación de la crisis económica, los problemas de abastecimiento y la persistencia de los bloqueos han incrementado la presión de las bases para que el sector asuma una posición más firme.
Analistas consideran que el pedido de garantizar el libre tránsito evidencia cómo la crisis está comenzando a tensionar incluso a organizaciones que tradicionalmente privilegiaron el diálogo con las autoridades antes que la confrontación abierta.
En el plano jurídico, la discusión vuelve a colocar sobre la mesa el equilibrio entre el derecho a la protesta y el derecho constitucional a la libre circulación, una controversia que se ha intensificado a medida que los bloqueos afectan el transporte de personas, alimentos, combustibles y mercancías en distintos departamentos.
Por Equipo de redacción
