El distanciamiento de Unidad Nacional del Gobierno abre un nuevo frente político. Samuel Doria Medina acusa al diputado de acercarse al poder, mientras desde la oposición cuestionan la coherencia de su decisión.
La polémica comenzó cuando Alejandro Reyes sostuvo que si Unidad Nacional realmente rompía con el Gobierno, esa decisión debía traducirse en hechos concretos y no únicamente en declaraciones públicas. Según el legislador, las personas identificadas con esa fuerza política que ocupan cargos en el Ejecutivo deberían presentar su renuncia.
Samuel Doria Medina respondió directamente al diputado y trasladó el debate del plano político al personal. Afirmó que Reyes buscó el respaldo de Unidad Nacional antes de las elecciones para acceder a una candidatura, pero que una vez en la Asamblea Legislativa comenzó a alejarse de la línea del partido para acercarse, según él, «a los incentivos del poder». Además, aseguró que las críticas no le sorprenden porque «hace tiempo» conoce las motivaciones del legislador.
La controversia escaló cuando Rafael López, de Alianza Libre, reforzó el cuestionamiento a Samuel. «Es una declaración de doble moral. Si realmente va a romper con el Gobierno, que toda su gente que está en el Gobierno renuncie», afirmó, coincidiendo con el argumento central planteado por Reyes.
El intercambio evidencia que el debate ya no gira únicamente sobre la relación entre Unidad Nacional y el Gobierno, sino sobre la coherencia política, el liderazgo y la credibilidad dentro de la oposición. Mientras Samuel defiende que su alejamiento responde a una decisión ética, sus críticos sostienen que esa postura debe reflejarse en acciones concretas para evitar contradicciones.
Por Equipo de redacción
