La denuncia presentada por el Gobierno no está relacionada con la construcción de la Planta de Biodiésel I, sino con los contratos para la provisión de aceite crudo de soya, materia prima destinada a alimentar el proceso de producción de biocombustible.
Los contratos fueron suscritos por YPFB Refinación con Agroindustrial del Este–Indueste S.R.L. por un monto cercano a Bs 1.057 millones. De acuerdo con la denuncia, se desembolsaron aproximadamente Bs 788,6 millones en anticipos.
El punto central de la investigación está en las condiciones bajo las cuales se entregaron esos recursos. El Gobierno sostiene que antes de la contratación se modificó el reglamento de garantías de YPFB Refinación, flexibilizando las condiciones exigidas a los proveedores de aceite crudo de soya.
La secuencia también genera interrogantes: la modificación del reglamento se produjo el 2 de abril de 2024; tres días después se comunicó la adjudicación y el 8 de abril se firmó el contrato. Los primeros desembolsos comenzaron al día siguiente.
Posteriormente, la empresa habría incumplido la provisión comprometida y se produjo la terminación de los contratos. Para recuperar los recursos, YPFB recibió como respaldo dos terrenos que, según la denuncia, resultaron ser pequeñas propiedades agrarias con carácter inembargable, dificultando su ejecución.
El Gobierno cuantificó el presunto daño en Bs 871,57 millones y anunció denuncias contra 14 personas, entre representantes de la empresa y funcionarios y exfuncionarios vinculados al proceso de contratación.
El caso ahora queda en manos del Ministerio Público, que deberá establecer si existieron delitos y determinar responsabilidades individuales. Por tanto, el monto corresponde a un presunto daño económico denunciado por el Gobierno y no a una responsabilidad penal ya establecida.
El caso vuelve a colocar a YPFB en el centro de las investigaciones sobre el manejo de recursos públicos y plantea una pregunta de fondo: ¿cómo se pudo desembolsar una suma millonaria para garantizar materia prima sin mecanismos suficientemente sólidos para asegurar su recuperación ante un eventual incumplimiento?
Por Equipo de redacción
