Justiniano sostuvo que el derecho a la protesta debe ser respetado cuando se ejerce de manera pacífica y dentro del marco de la ley. Sin embargo, diferenció las movilizaciones sectoriales de aquellas acciones que terminan afectando a toda la población.
En ese contexto, cuestionó el intento de convertir demandas sectoriales en una protesta nacional y señaló a sectores vinculados con Morales como parte de esa estrategia.
El mensaje central del ministro fue dirigido al expresidente: su condición de exmandatario no lo coloca por encima de la justicia.
Justiniano pidió a Morales presentarse ante las autoridades y evitar que su situación judicial sea utilizada como detonante de confrontaciones.
La posición del Gobierno plantea así una doble premisa: protestar es un derecho; bloquear, afectar la circulación o generar inestabilidad tiene límites legales.
Por Equipo de redacción
