A menos de dos meses de las elecciones generales del 17 de agosto, una encuesta nacional publicada por EL DEBER revela un cambio profundo en el mapa político boliviano. Samuel Doria Medina (Alianza Unidad) lidera la intención de voto con 24%, seguido muy de cerca por Jorge “Tuto” Quiroga (Alianza Libre) con 22%. En tercer lugar, aparece Andrónico Rodríguez (Popular) con 14%, mientras que el oficialista Eduardo del Castillo (MAS) apenas alcanza un 1.7%, reflejando el colapso electoral del partido que dominó Bolivia durante casi dos décadas.
Este sondeo, el primero a nivel nacional para los comicios de 2025, evidencia una contienda abierta y el resurgimiento de figuras tradicionales como Doria Medina y Quiroga, quienes canalizan el creciente rechazo a la gestión del MAS, en un contexto de crisis económica, escasez de combustibles, inflación y creciente déficit fiscal.
Doria Medina, empresario y líder de Unidad Nacional, encabeza el Bloque de Unidad, que aglutina a diversas fuerzas opositoras, incluido el encarcelado gobernador Luis Fernando Camacho. Su propuesta económica liberal, con énfasis en austeridad y atracción de inversión, tiene eco en sectores urbanos y clases medias. Sin embargo, su ventaja es mínima frente a Quiroga, expresidente (2001-2002) y figura conservadora con amplia base en Santa Cruz.
La ruptura entre ambos, tras desacuerdos sobre la candidatura única, podría dividir el voto opositor en primera vuelta. «La fragmentación opositora es un riesgo real. Si no se unifican para una segunda vuelta, podrían abrirle la puerta a un candidato de izquierda», advirtió el analista Carlos Valverde.
El MAS atraviesa su peor momento electoral. Eduardo del Castillo, actual ministro del Interior y candidato oficialista, no logra conectar con las bases, hoy divididas entre los simpatizantes de Rodríguez y los nostálgicos del liderazgo de Evo Morales, actualmente inhabilitado.
La pugna interna entre Morales y el presidente Luis Arce ha debilitado al partido, dejándolo con un apoyo marginal. En contraste, Rodríguez gana terreno como una figura joven que impulsa una nueva izquierda, enfrentando el desafío de consolidar su liderazgo en regiones rurales y populares.
Con ningún candidato cerca del 50% necesario para evitar el ballotage, Bolivia se encamina a una segunda vuelta el 19 de octubre. Todo apunta a un posible enfrentamiento entre Doria Medina o Quiroga contra Rodríguez, a menos que el MAS logre una maniobra inesperada.
Otros aspirantes como Manfred Reyes Villa (9%) y Rodrigo Paz (5%) tienen una incidencia limitada, aunque podrían inclinar la balanza en regiones estratégicas como Cochabamba y Tarija.
El debate electoral está marcado por la crisis económica, la devaluación del boliviano, el auge del dólar paralelo y los cortes de combustible. Doria Medina y Quiroga coinciden en una orientación de mercado, mientras que Rodríguez apuesta por un modelo estatal reformado.
Con un electorado polarizado, figuras políticas en ascenso y un oficialismo en declive, Bolivia se dirige a una elección crucial para su futuro democrático y económico.
Con información de El Deber
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