En un contexto marcado por la incertidumbre política y las crecientes demandas de transparencia, la Cámara de Diputados de Bolivia se prepara para una sesión crucial este jueves 3 de julio de 2025. Convocada por su presidente, Omar Yujra, la reunión legislativa tiene como puntos centrales la discusión de un contrato con la empresa china Hong Kong CBC para la producción de carbonato de litio en el Salar de Uyuni —una de las mayores reservas del mundo— y la aprobación de dos créditos internacionales orientados a la reactivación económica.
A ello se suman dos propuestas de financiamiento: un crédito de Fonplata por hasta 100 millones de dólares para programas de generación de empleo, y otro de 74,8 millones del CAF para infraestructura vial. El presidente de la Cámara, Omar Yujra, ha defendido públicamente estos préstamos, asegurando que contarán con auditorías de organismos internacionales y que son fundamentales para reactivar la economía nacional.
Sin embargo, el contrato de litio se encuentra bajo una creciente ola de críticas. Un grupo de organizaciones, entre ellas Fundación Jubileo, Fundación Milenio, Solón, Club de Ginebra y CEDIB, emitió este 2 de julio un “comunicado urgente”, advirtiendo sobre los riesgos de aprobar contratos «incompletos, confusos y sin viabilidad técnica ni económica», justo cuando el gobierno de Luis Arce entra en su recta final. Las organizaciones cuestionan también la transparencia del proceso, exigiendo una pausa y mayor socialización del proyecto.
Este comunicado también denuncia que se intenta forzar la aprobación del contrato sin un debate nacional adecuado. Detallan que el capital registrado de la empresa CBC es bajo en relación con la magnitud del proyecto, y alertan sobre regalías mínimas, falta de cláusulas ambientales robustas y escasa participación ciudadana en la toma de decisiones.
En este escenario, la postura del presidente de la Cámara, Omar Yujra, parece inclinarse hacia el avance de la agenda legislativa, aunque su posición actual sobre el contrato de litio permanece poco clara. En febrero, había expresado su apoyo condicionado a la socialización previa del proyecto. La convocatoria a la sesión sugiere que el oficialismo considera que dicha etapa ha sido superada, aunque no se han encontrado declaraciones recientes que confirmen si Yujra ha modificado o ratificado su posición inicial.
La sesión del 3 de julio no solo definirá el futuro inmediato del litio en Bolivia, sino también marcará un hito en la relación entre el Estado, los recursos estratégicos y la ciudadanía, en un contexto preelectoral donde las decisiones del presente podrían tener efectos duraderos en el próximo ciclo político. La tensión entre la urgencia gubernamental y la exigencia de legitimidad social y técnica será el eje del debate legislativo.
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