El mensaje oficial, publicado este 17 de octubre, buscaba informar que el Colegio estaba realizando “gestiones necesarias con las autoridades del Servicio de Impuestos Nacionales” para restablecer la plataforma SIAT, que desde hace varios días presenta fallas e impide realizar pagos de obligaciones tributarias en las entidades financieras.
Sin embargo, la reacción fue inmediata y contundente. En los grupos profesionales y redes internas, varios afiliados expresaron su indignación, señalando que el comunicado “no representa una defensa gremial”, sino una “respuesta burocrática” frente a un problema que ya afecta directamente la economía de cientos de contadores y empresas.
“Señores del Directorio, hagan su trabajo y defiendan a sus afiliados, no vengan con ese comunicado nefasto. Manden mil notas si es necesario al SIN, al Ministerio y a todas las instancias posibles”, escribió un profesional molesto.
Otro afiliado fue más allá:
“Queremos que se demande a los de Impuestos por daños y perjuicios. Su sistema ineficiente nos causa perjuicio económico y daño profesional”.
Estas declaraciones reflejan un creciente malestar dentro del sector contable, donde la paciencia parece agotarse frente a los constantes problemas del SIAT —plataforma clave para la gestión tributaria del país— y la aparente falta de respuestas del Estado.
Analistas financieros señalan que las fallas en el sistema no solo entorpecen el cumplimiento de las obligaciones fiscales, sino que ponen en riesgo la credibilidad del propio Servicio de Impuestos Nacionales, en un momento en que la economía boliviana enfrenta presiones de liquidez y mayor control de flujos fiscales.
El descontento gremial, además, deja entrever una fisura interna: por un lado, un Directorio que intenta mantener una relación institucional con las autoridades; y por otro, una base profesional que exige acciones concretas, visibles y hasta judiciales.
Mientras tanto, los contribuyentes y auditores esperan que el SIN restablezca plenamente la operatividad del SIAT, que hoy es sinónimo de frustración y pérdida de horas laborales en todo el país.
Redacción central
