Bitcoin, la mayor criptomoneda del mundo, perdió más de una cuarta parte de su valor desde el máximo histórico de octubre y borró todas las ganancias acumuladas en 2025. El precio cayó desde los US$ 126.000 hasta el rango de los US$ 93.000, en medio de liquidaciones masivas, menor apetito por el riesgo y señales económicas adversas en Estados Unidos.
Aunque Bolivia mantiene restricciones al uso formal de criptomonedas, miles de bolivianos operan en plataformas internacionales, especialmente jóvenes que buscan alternativas ante la incertidumbre económica y el encarecimiento del dólar paralelo. Para ellos, esta caída significa pérdidas directas, mayor volatilidad y nuevas dudas sobre si el Bitcoin puede seguir funcionando como refugio financiero.
La situación también reabre el debate en el país: mientras los usuarios continúan moviéndose en un mercado informal y sin protección, Bolivia sigue sin un marco regulatorio moderno, quedando expuesta a los riesgos globales de un activo altamente volátil. El desplome del Bitcoin es una señal de alerta para quienes apostaron por la criptomoneda en medio de la tensión económica interna.
Redacción central
