El diálogo televisado que el presidente Rodrigo Paz sostuvo este domingo en la Casa Grande del Pueblo buscó transmitir una imagen de cercanía en medio de la tensión por el Decreto Supremo 5503.
Rodeado de ciudadanos seleccionados —desde trabajadores informales hasta profesionales— el mandatario respondió preguntas en un formato que evocaba un grupo focal más que una interacción espontánea. La producción, a cargo del equipo de comunicación del Estado, utilizó múltiples cámaras y un guion visual que reforzaba la narrativa de inclusión, aunque con un control evidente de las intervenciones y del ambiente.
La estrategia recordó a iniciativas del pasado, especialmente a los programas de Gonzalo Sánchez de Lozada donde se buscaba explicar políticas económicas en momentos de crisis a través de un contacto aparentemente directo con el pueblo.
Aunque con un escenario tecnológicamente más sofisticado y en un contexto donde los medios tradicionales han perdido influencia, la puesta en escena de Paz plantea interrogantes sobre la autenticidad del espacio. La selección de participantes y el manejo del entorno sugieren una dinámica cuidadosamente construida para legitimar decisiones controvertidas en lugar de generar deliberación real.
Durante la transmisión, Paz defendió la vigencia del DS 5503 y reiteró que no será derogado, aunque sí puede ser perfeccionado. Entre las medidas que destacó se encuentran la eliminación de aranceles para tecnología no producida en Bolivia, con el objetivo de abaratar costos y reducir el contrabando, además de un énfasis en la minería —especialmente el oro— como fuente inmediata de ingresos bajo criterios de responsabilidad ambiental.
En materia tributaria, mencionó incentivos a la inversión y posibles ajustes inspirados en modelos de baja carga fiscal como el de Paraguay, proyectándolos como parte de un plan de recuperación económica.
El diálogo se produjo en un ambiente marcado por el anuncio de movilizaciones desde este lunes contra el llamado “gasolinazo” y el temor de que el paquete económico incremente la inflación. El gobierno apuesta por estas intervenciones televisadas para construir legitimidad y diferenciarse del modelo estatista del pasado, promoviendo la idea de un “capitalismo para todos”.
Redacción central La Paz
