La resolución fue aprobada durante el cabildo realizado en la ciudad de El Alto, donde representantes vecinales y organizaciones movilizadas definieron mantener una posición unificada frente al Ejecutivo.
Los asistentes ratificaron que la renuncia del mandatario constituye la demanda central del movimiento y descartaron participar en cualquier mesa de diálogo mientras no exista una respuesta a esa exigencia.
Como parte de las determinaciones, también se acordó la conformación de un «Pacto de Unidad» entre los sectores movilizados con el propósito de fortalecer las medidas de presión y coordinar acciones conjuntas en el marco de las protestas que se desarrollan en distintas regiones del país.
La decisión surge en un momento en que el Gobierno insiste en la vía del diálogo como mecanismo para superar el conflicto. Sin embargo, las resoluciones adoptadas en El Alto reflejan una posición más rígida de las organizaciones movilizadas, que optaron por concentrar sus demandas en una sola exigencia política.
El cabildo se desarrolló mientras continúan las movilizaciones y bloqueos, en un escenario marcado por la tensión entre los sectores movilizados y el Ejecutivo, que hasta ahora ha descartado cualquier posibilidad de renuncia presidencial.
Por Equipo de redacción
