Los actos oficiales por los 216 años de la Gesta Libertaria de Cochabamba mostraron este domingo una división que trasciende el protocolo. Mientras el presidente Rodrigo Paz participó de la sesión de honor del Concejo Municipal junto a Manfred Reyes Villa, el vicepresidente Edmand Lara estuvo en la sesión de honor de la Asamblea Legislativa Departamental junto al gobernador Leonardo Loza.
La escena adquiere mayor significado por el contexto político cochabambino. La organización de los actos conmemorativos ya había generado diferencias entre la Alcaldía y la Gobernación, dos instituciones que terminaron desarrollando sus propias actividades protocolares.
Los discursos también dejaron señales. Loza planteó diálogo al Gobierno y pidió que Cochabamba no sea discriminada, mientras Lara expresó respaldo al gobernador. En el otro escenario, Manfred habló de diálogo, paz y democracia, acompañado por Paz.
Más allá de las palabras, las fotografías quedaron. Lara con Loza; Paz con Manfred. Dos parejas políticas en dos sesiones de honor para conmemorar una misma fecha histórica.
Y mientras las autoridades marcan sus posiciones, la gente enfrenta sus propias preocupaciones: ingresos, precios, combustible, empleo y el costo de llegar a fin de mes. Para muchos ciudadanos, los actos protocolares quedan en segundo plano frente a la realidad cotidiana.
Cochabamba tendrá este lunes su día central de celebración. La pregunta que queda flotando no es quién ocupó qué escenario, sino si una fecha que pertenece a todos los cochabambinos necesita exhibir también las diferencias de quienes los gobiernan.
La calle ya dio su veredicto, breve y sin discurso: “una pena”.
Por Equipo de redacción
