El pollo sube en Cochabamba, pero el problema está en el bolsillo
En Cochabamba el pollo ya no solo se mira por el precio, también se mira y se deja. Hay producto en los puestos, pero el comprador pregunta cuánto cuesta, hace cuentas y muchas veces termina yéndose con menos o con nada. El problema empieza a sentirse donde más duele: en el bolsillo.
