La segunda vuelta en Bolivia se decidirá en las urnas y en la mesa de negociaciones
En Bolivia no basta con ganar elecciones; hay que saber gobernar. La segunda vuelta del 19 de octubre no solo enfrentará a Rodrigo Paz y Jorge “Tuto” Quiroga en las urnas, también abrirá la partida de una negociación inevitable donde ministerios, empresas estatales y cargos legislativos se convertirán en fichas de trueque. Porque en un país con Asamblea fragmentada, el poder no se ejerce en solitario: se construye con pactos, acuerdos y la vieja fórmula del “yo te doy, tú me das”
