La jueza Lilian Moreno fue detenida y trasladada a La Paz, donde se llevó a cabo su audiencia cautelar. La Fiscalía solicitó su detención preventiva en el penal de Palmasola por 30 días, argumentando riesgos de fuga y obstaculización del proceso. La imputación se basa en su decisión de anular la orden de aprehensión contra Evo Morales, quien enfrenta una investigación por presunta trata de personas.
El ministro de Justicia, César Siles, calificó la resolución de Moreno como «arbitraria, ilegal y delincuencial», y anunció que se solicitaría su detención preventiva. La jueza también decidió trasladar el proceso de Tarija a Cochabamba, lo que fue considerado un incumplimiento de una resolución previa emitida por un juez de La Paz.
La detención de Moreno ha generado reacciones divididas. Mientras el Gobierno sostiene que su actuación fue irregular, exministros y figuras políticas han denunciado una presunta persecución judicial y han solicitado la intervención de organismos internacionales para garantizar la independencia judicial en Bolivia.
Redacción central y agencias
