Santa Cruz, 01 de agosto de 2025 — Un insulto, una silla vacía y una bronca que desnudó la fractura de la oposición boliviana. El Comité Cívico Pro Santa Cruz reunió a los principales candidatos contrarios al MAS para buscar una candidatura única. Todos fueron… menos uno: Manfred Reyes Villa. Su ausencia no solo fue notoria, fue explosiva.
“La historia no absuelve cobardes”, lanzó Agustín Zambrana, primer vicepresidente cívico, con tono desafiante. Y luego apuntó sin rodeos: “La falta de compromiso de Reyes no es contra nosotros, es contra Bolivia”.
La respuesta del exmilitar y actual alcalde de Cochabamba fue igual de brutal:
“Cobarde será su abuela, carajo”, disparó desde La Paz, encendiendo las redes y el termómetro político. Reyes Villa aseguró que tenía otro compromiso en El Alto y que ya había asistido a encuentros similares en Santa Cruz. Pero también dejó entrever que no se siente bienvenido: habló de “hostigamiento” político y se comparó con Eva Copa, la exalcaldesa alteña que también denunció presiones.
Mientras Manfred lanzaba dardos desde el altiplano, en Santa Cruz los otros opositores —Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina y Rodrigo Paz— analizaban unir fuerzas. Pero la falta del candidato de Súmate no pasó desapercibida: para muchos, fue una señal de que la unidad opositora se tambalea, justo cuando el tiempo se agota.
Lo que debía ser un gesto de unidad se transformó en una guerra de declaraciones. Y no es la primera vez: las fricciones entre Reyes Villa y los líderes cívicos cruceños vienen de atrás. Pero ahora, a dos semanas de las elecciones del 17 de agosto, el conflicto es público, ruidoso y, sobre todo, dañino.
¿Será este el quiebre definitivo de la oposición? ¿O una escena más en la historia de egos sin estrategia?
Lo cierto es que mientras el MAS avanza en su campaña esperando lograr un resultado diferente al resultado de las encuestas de percepción, los candidatos opositores siguen sin una hoja de ruta clara. Y con frases como la de Manfred, la posibilidad de unidad parece cada vez más lejana.
Por Sandra Torrelio para CalleBolivia.Com
