La Paz, 01 de agosto de 2025 — Si las elecciones presidenciales en Bolivia fueran hoy, el país estaría entrando en un terreno de alta competencia e incertidumbre. Así lo revelan los resultados de las dos principales encuestas de intención de voto difundidas recientemente por El Deber y Unitel, que muestran una contienda reñida entre Samuel Doria Medina y Jorge “Tuto” Quiroga, mientras una cuarta parte del electorado aún se mantiene al margen de cualquier definición.
Según los datos de El Deber, elaborados por la consultora SPIE Consulting entre el 5 y 10 de julio, Doria Medina lidera con un 24,5 %, seguido muy de cerca por Quiroga con 22,9 %, configurando un empate técnico dado el margen de error de ±2,2 %. Estos resultados son consistentes con los de la encuesta realizada por Ipsos CiesMori para Unitel, en la que ambos candidatos también lideran con 22,3 % y 21,7 % respectivamente.
Una ventaja dentro del error estadístico
Ambos estudios coinciden en que ninguno de los principales aspirantes supera el 25 %, y que la diferencia entre ellos se sitúa dentro del margen de error, lo cual impide afirmar con certeza quién encabeza realmente la intención de voto. En promedio, entre ambas encuestas, Doria Medina y Quiroga se ubican en torno al 23 %, marcando el inicio de una campaña polarizada pero aún sin una mayoría sólida.
Un electorado altamente fragmentado
Por debajo del binomio puntero, el escenario se caracteriza por la fragmentación. En la encuesta de El Deber, Rodrigo Paz Pereira se ubica tercero con 7,6 %, seguido de Andrónico Rodríguez con 7,4 % y Manfred Reyes Villa con 7,2 %. En el caso del Movimiento Al Socialismo (MAS), cuya estructura electoral se encuentra visiblemente dividida, la suma de sus tres principales figuras —Andrónico, Eduardo del Castillo (2,1 %) y Eva Copa (1,0 %)— no supera el 10,5 %.
Esta dispersión sugiere que el voto oficialista tradicional aún no encuentra una figura aglutinadora, lo que representa un cambio sustancial respecto a anteriores procesos electorales donde el MAS dominaba el escenario con amplia ventaja.
Un 25 % del electorado aún no decide
Uno de los elementos más significativos que muestran los datos de El Deber es la alta proporción de votos blancos (12,1 %), nulos (7,4 %) e indecisos (5,5 %), que suman en total un 25 % del electorado. Este bloque de votantes podría definir completamente el curso de las elecciones, especialmente si se mantiene la tendencia de empate entre los primeros candidatos.
«La verdadera competencia no solo está entre los candidatos, sino entre los candidatos y el desencanto ciudadano», afirma el politólogo Carlos Álvarez, consultado por CalleBolivia.Com. «Ese 25 % es un voto de incertidumbre, protesta o indiferencia, pero su peso es determinante».
Segunda vuelta: una posibilidad cada vez más clara
Dado que ningún candidato supera el umbral del 40 % con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo —condición para ganar en primera vuelta según la Constitución boliviana—, el camino hacia una segunda vuelta electoral parece cada vez más inevitable. En este contexto, la capacidad de construir alianzas, aglutinar sectores dispersos y captar indecisos será más decisiva que nunca.
Portada gentileza El Deber
