El informe global alerta que el envejecimiento poblacional y factores como el tabaquismo, el alcohol, la obesidad y la contaminación impulsarán una escalada de casos. Mientras tanto, los países en desarrollo enfrentarán la mayor carga de mortalidad, debido a sistemas de salud frágiles y carencias en diagnóstico temprano.
En Bolivia, la situación confirma la advertencia: el Gobierno inauguró hospitales de radioterapia en El Alto y Santa Cruz, pero la infraestructura en Cochabamba quedó paralizada con apenas un 20 a 30% de avance, tras una demanda del contratista contra el Estado. Este retraso deja a cientos de pacientes con cáncer sin acceso a tratamientos de última generación y obliga a muchos a buscar alternativas privadas o incluso en el exterior.
El desafío es doble: atender el presente con más capacidad hospitalaria y preparación médica, y evitar que la tendencia global proyectada por The Lancet golpee con mayor fuerza a los bolivianos.
Portada gentileza Abi
Redacción central Cochabamba
