Militancias sin consentimiento: crece la presión para sancionar a partidos y no cargar el trámite al ciudadano
Decenas de ciudadanos descubrieron que figuran como militantes de organizaciones políticas sin haber firmado ni autorizado su inscripción. La explicación que —según denuncian— reciben en oficinas electorales es que “fue por error”, pero el argumento no ha calmado la indignación. La polémica crece porque, además, un ciudadano que no dio su consentimiento ahora debe ser quien realice el trámite ante el órgano electoral para dejar sin efecto una afiliación que nunca solicitó. El caso ya no es aislado: la multiplicación de reclamos abre un debate legal y político sobre responsabilidades, sanciones y la carga que hoy recae en quienes aseguran no haberse afiliado nunca.
