El analista Manuel Rodríguez cuestionó la reciente sanción de la Ley de Alivio Tributario aprobada por el Senado, señalando que la norma podría generar un efecto contrario al que necesita el país: debilitar la cultura de cumplimiento fiscal.
Según Rodríguez, aunque el Estado busca recuperar parte de los más de Bs 44.000 millones acumulados en mora tributaria, el mensaje político y económico que deja la ley resulta preocupante para los contribuyentes formales.
“La señal que se transmite es peligrosa: quien no pagó impuestos recibe condonaciones, reducción de intereses, facilidades de pago y beneficios extraordinarios; mientras quien cumplió disciplinadamente durante años no recibe absolutamente nada”, sostuvo.
La norma contempla medidas excepcionales para regularizar deudas tributarias entre 2018 y 2025, además de condonar multas, sanciones e intereses correspondientes a periodos anteriores a 2018 y obligaciones vinculadas a la gestión 2020.
Para el analista, este tipo de “perdonazos tributarios” puede incentivar el incumplimiento futuro, ya que muchos contribuyentes podrían optar por retrasar pagos esperando nuevas amnistías fiscales.
“El contribuyente que hizo esfuerzos, se endeudó o sacrificó liquidez para cumplir con el calendario impositivo hoy siente que fue castigado por hacer las cosas bien”, afirmó.
Rodríguez considera que el Gobierno debió acompañar la norma con incentivos para los llamados “buenos contribuyentes”, como descuentos futuros, créditos fiscales, devoluciones preferentes o reconocimientos administrativos para quienes mantuvieron historial limpio de cumplimiento.
No obstante, reconoció que uno de los aspectos positivos de la ley es la reducción del plazo de prescripción tributaria de ocho a cuatro años, medida que puede fortalecer la seguridad jurídica y reducir la incertidumbre sobre procesos de fiscalización prolongados.
El debate ahora gira en torno a si la necesidad urgente de recaudar recursos terminó desplazando el principio de equidad tributaria.
Por Equipo de redacción
