Las declaraciones de Tuto surgieron luego de las movilizaciones de los diferentes sectores contra Rodrigo Paz en un contexto donde el Gobierno enfrenta un momento difícil.
El expresidente remarcó que la relación entre Lara y Paz no pasa por afinidad personal, sino por responsabilidad política e institucional. “Es imprescindible la cohesión, no amistad, no cariño, no amor; respeto institucional entre el presidente y el vicepresidente”, sostuvo Quiroga al referirse al momento que atraviesa el Ejecutivo.
Tuto también recordó que ambos fueron elegidos en conjunto por la ciudadanía y que la legitimidad política del Gobierno no pertenece únicamente al presidente. “Llegamos juntos y nos vamos juntos”, afirmó en referencia al binomio Paz–Lara.
Aunque Quiroga no dijo literalmente que Rodrigo Paz llegó a la presidencia gracias a Lara, sus declaraciones dejan entrever que el vicepresidente posee un peso político y social determinante dentro del actual esquema de poder.
Durante la campaña electoral y el balotaje, Edmand Lara logró consolidar respaldo en sectores populares, organizaciones sociales y votantes del evismo, ampliando el alcance territorial y social del proyecto político encabezado por Paz.
Analistas consideran que Lara aportó conexión con bases sociales que tradicionalmente desconfiaban de sectores políticos más conservadores o tradicionales, convirtiéndose en una pieza clave para ampliar la legitimidad electoral del actual Gobierno.
En ese sentido, la postura de Tuto apunta a evitar una fractura interna dentro del Ejecutivo en un momento especialmente delicado para Bolivia. El mensaje también puede interpretarse como una advertencia política: debilitar o aislar al vicepresidente podría afectar la estabilidad del Gobierno y erosionar parte del respaldo social que hizo posible la victoria electoral.
Las declaraciones aparecen además en medio de otras propuestas sobre cómo enfrentar la crisis nacional. Mientras figuras como Félix Patzi plantean compartir poder con organizaciones sociales mediante un cogobierno, Tuto apuesta por fortalecer la estructura institucional existente y recomponer el equilibrio dentro del propio binomio presidencial.
Así, el debate político comienza a girar no solo sobre protestas o economía, sino sobre quién sostiene realmente el poder y la gobernabilidad en Bolivia en uno de los momentos más tensos de los últimos años.
Portada composición digital referencial
Por Equipo de redacción
