Crecen las dudas sobre la seguridad y el control en Viru Viru
El analista Mauricio Ríos García recordó una serie de hechos que, por su gravedad, han marcado la agenda pública: cocaína con destino a España, metanfetaminas ocultas en almohadas y filtros para acuarios, un cargamento de 192 armas de guerra, las denominadas «narcomaletas» vinculadas a un pasaporte diplomático, marihuana escondida en maquinaria industrial, fusiles AK-47 encontrados en instalaciones aduaneras y, recientemente, 189,5 kilogramos de oro sin respaldo legal que estaban listos para salir rumbo a Dubái.
Cada uno de estos casos tiene investigaciones y circunstancias particulares. Sin embargo, su reiteración alimenta una percepción de vulnerabilidad en el principal aeropuerto del país. La preocupación ciudadana ya no gira únicamente en torno a un decomiso específico, sino a la frecuencia con la que aparecen hechos de alto impacto asociados a Viru Viru.
La consolidación de un hub internacional exige mucho más que ampliar infraestructura o atraer nuevas rutas aéreas. También demanda estándares de seguridad, controles eficientes y credibilidad institucional. La confianza de aerolíneas, operadores logísticos e inversionistas depende de la certeza de que el aeropuerto cuenta con mecanismos capaces de prevenir y detectar actividades ilícitas.
Por ello, el debate trasciende el ámbito policial. La acumulación de estos episodios plantea la necesidad de revisar y fortalecer los sistemas de control, la coordinación entre las instituciones responsables y los mecanismos de fiscalización. La ciudadanía espera respuestas claras, porque la reputación internacional de Viru Viru también forma parte del desarrollo económico que Bolivia busca proyectar.
La pregunta que queda instalada es tan simple como contundente: ¿se trata de hechos aislados o de señales de un problema estructural que requiere una respuesta integral del Estado?
Por Equipo de redacción
