Diésel sin subvención: Bolivia paga el precio real, pero ¿quién paga el próximo shock internacional?
Se acabó la subvención. Ahora el diésel mira al precio internacional y la calle mira su bolsillo. El problema es que el petróleo no pregunta si Bolivia puede pagar cuando sube: una guerra, una crisis o un salto del crudo afuera puede terminar encareciendo el combustible en el país, y detrás de ese tanque vienen el pasaje, el flete, los alimentos y el costo de vivir. ¿Bolivia está preparada para pagar el precio mundial del diésel, venga como venga?
