El presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, enfatizó la importancia de realizar las elecciones generales en el plazo establecido por ley, señalando que la Asamblea Legislativa Plurinacional debe priorizar la preselección de candidatos judiciales para evitar la superposición de procesos electorales. Además, aseguró que la convocatoria oficial será emitida antes del 10 de abril de 2025, cumpliendo con los plazos legales.
Por su parte, Jorge «Tuto» Quiroga propuso cambiar la fecha de las elecciones al considerar que el 10 de agosto coincide de manera inconveniente con las celebraciones del Bicentenario de Bolivia (6 de agosto) y el Día de las Fuerzas Armadas (7 de agosto). Según Quiroga, el país necesita un ambiente de calma y un proceso electoral alejado de los festejos patrios para garantizar un clima adecuado para el ejercicio democrático.
Mientras tanto, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé advirtió que las elecciones generales no pueden postergarse como ocurrió con las judiciales. Recalcó que es esencial terminar con la «usurpación» de los tribunales autoprorrogados, ya que su existencia compromete la transparencia del proceso electoral. Asimismo, instó al TSE a actuar con plena independencia frente al Ejecutivo y las autoridades judiciales prorrogadas.
En medio del debate, analistas políticos coinciden en que las elecciones de 2025 estarán marcadas por desafíos logísticos, políticos y legales. La cercanía de la fecha electoral con eventos nacionales emblemáticos y la presión por resolver la crisis judicial plantean interrogantes sobre la capacidad de las instituciones para garantizar un proceso libre, transparente y enmarcado en la normativa vigente.
Redacción central y agencias
