El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, anunció que para 2025 el país superará los problemas de abastecimiento de combustibles que generaron largas filas en 2024. Esto será posible gracias a la ampliación operativa del puerto de Sica Sica, en Arica, Chile, y a la habilitación del puerto de Mollendo, en Perú, para la importación de diésel, gasolina y crudo, prevista para marzo. Además, se gestionan nuevos puntos de importación en Argentina y Paraguay para diversificar las opciones de abastecimiento.
La terminal de Sica Sica en Arica ha sido clave en esta estrategia. Anteriormente, las descargas estaban restringidas a días con oleajes inferiores a un metro, limitando las operaciones a apenas 3 a 5 días al mes. Tras gestiones iniciadas en 2023, se logró ampliar el rango operativo hasta 1,5 metros, incrementando los días de actividad a 10 y permitiendo descargar hasta cuatro buques por mes. Este avance permite despachar más de 125 cisternas diarias, reduciendo costos logísticos al priorizar rutas más económicas por Chile frente a las de Paraguay y Argentina.
Paralelamente, la incorporación del puerto de Mollendo como nuevo punto de importación representa un paso estratégico para garantizar la provisión de combustibles. Según Dorgathen, estas acciones buscan evitar que factores climáticos y sociales, como los bloqueos y paros que afectaron en 2024, vuelvan a interferir en la distribución. Con estas medidas, YPFB asegura que las condiciones están dadas para que en 2025 el suministro sea constante, eficiente y sin las filas que caracterizaron al año anterior.
