El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, volvió a cuestionar al Movimiento al Socialismo (MAS) desde su reclusión, acusando a sus dirigentes de prácticas que calificó como una afrenta al pueblo boliviano. En un mensaje publicado en su cuenta de X, Camacho denunció que un funcionario masista en Santa Cruz habría utilizado vehículos del Estado para realizar compras personales de artículos como condones y ropa interior. “Ese es el nivel de respeto que le tienen al pueblo boliviano”, expresó, vinculando estos actos a un esquema más amplio de corrupción que, según él, es el principal causante de la crisis económica que enfrenta el país.
Camacho enfatizó que la solución a esta situación radica en un cambio político que excluya al oficialismo. “La corrupción del MAS es el origen de la crisis, y la solución es mandar a los masistas a su casa”, sentenció. Su mensaje, acompañado de la imagen de un dirigente oficialista señalado, refuerza el discurso opositor que sostiene desde prisión. Estas declaraciones llegan en un contexto de creciente tensión política y económica, donde las denuncias de mal manejo de recursos públicos se han convertido en un foco de críticas hacia la administración del MAS.
