En medio de la tensión política y económica, marcada por escasez de combustible, inflación y disputas entre poderes del Estado, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Romer Saucedo, propuso en Bolivia una cumbre interinstitucional que reúna a los órganos Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral. La meta: salvaguardar el proceso democrático boliviano y garantizar que los comicios del próximo 17 de agosto se realicen sin contratiempos.
El primero en sumarse públicamente a esta convocatoria fue el presidente del Senado y candidato presidencial, Andrónico Rodríguez, quien en un mensaje en redes sociales afirmó: “Coincidimos plenamente en la necesidad de un encuentro por la democracia y la estabilidad institucional”.
Rodríguez, cuya postulación fue recientemente habilitada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tras una sentencia favorable del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), subrayó la importancia de esta cumbre como un espacio urgente para el diálogo y la concertación nacional. Su candidatura había sido inicialmente frenada en mayo por una medida judicial del Tribunal Departamental de Beni, que cuestionaba la legalidad de la directiva del Movimiento Tercer Sistema (MTS), principal aliado de la Alianza Popular. Sin embargo, el TCP revocó esa decisión, permitiendo que Rodríguez continúe en carrera.
“El diálogo sincero entre los órganos del Estado es esencial para resolver la crisis y garantizar el derecho del pueblo a elegir”, sostuvo el candidato.
En un intento por persuadir al TSE este domingo pasado se reunieron en Cochabamba Manfred Reyes Villa, Tuto Quiroga y Samuel Doria, que pidieron al TSE y al ejecutivo garantizar las elecciones y que además, la ALP canalice un crédito externo para aminorar los efectos de la crisis y llegar a las elecciones de agosto.
Sin embargo la propuesta del TSJ, va más allá y se convierte en un posible punto de inflexión en el escenario político boliviano, que vive días marcados por desconfianza institucional, conflictos sociales y un clima económico adverso. La cumbre, si se concreta, podría ofrecer una ruta hacia la gobernabilidad y la transparencia electoral, elementos clave para asegurar la participación ciudadana y evitar escenarios de incertidumbre.
Redaccion central
