La Paz, 30 de junio de 2025.- El expresidente Evo Morales ha lanzado una grave advertencia desde sus redes sociales, sugiriendo que el Ministerio Público de Bolivia podría estar vinculado con el Primer Comando Capital (PCC), una organización criminal brasileña de alcance transnacional.
“Para algunos oficiales de la policía, comentarios parecen verídicos sobre la relación de autoridades del Ministerio Público con el PCC. Tarde o temprano se va a saber. Que investiguen. Es otra mafia, otra línea.”— Evo Morales en X
Morales exigió que estos presuntos nexos sean investigados por instancias internacionales, dado que el PCC opera a escala regional y se ha infiltrado en instituciones públicas a través de la corrupción sistemática.
¿Cómo es posible que no se haya hecho nada?
El exmandatario cuestionó duramente la pasividad del Ministerio Público:
“¿Cómo es posible que el Ministerio Público, que es la cabeza funcional de las investigaciones de los casos de narcotráfico, no haya hecho algo al respecto hasta ahora? ¿Cómo es posible que el Ministerio Público de Brasil tenga más información de lo que pasa en Bolivia que nuestra propia Fiscalía?”
Morales denunció que Bolivia se encuentra, según estudios internacionales, como el país más corrupto del continente y el segundo más corrupto del mundo, aunque no mencionó directamente la fuente del dato.
“Los delitos de corrupción no prescriben”
En tono más severo, el líder del MAS advirtió que quienes otorgan protección a redes criminales deben ser juzgados con el mismo rigor que los traidores a la patria:
“Menos mal que los delitos de corrupción no prescriben. Quienes brindan protección y dan impunidad a estos grupos transnacionales deben ser sancionados con la misma rigurosidad del que traiciona a la patria.”
El PCC, nacido en las cárceles de São Paulo, opera actualmente en varios países de la región y ha sido señalado en informes de seguridad como una amenaza transnacional. En Bolivia, aunque no hay procesos judiciales formales contra fiscales por nexos con el PCC, Morales advierte que los indicios ya circulan en círculos policiales y que su silencio podría ser síntoma de un encubrimiento sistémico.
Redacción central
