La penetración de internet en áreas urbanas como La Paz, Santa Cruz y Cochabamba alcanza entre el 60% y 70%, consolidando a plataformas como Facebook, Instagram y TikTok en el centro de la publicidad para nuevos negocios. Un informe de Omnicom Media Group revela que el 47% de los bolivianos presta más atención a los anuncios digitales que a los tradicionales, y que el gasto en publicidad digital crecerá un 4,21% anual hasta llegar a 39,5 millones de dólares en 2028.
“Las redes sociales permiten segmentar audiencias con precisión y medir resultados en tiempo real, algo crucial para emprendimientos con presupuestos limitados”, explica Carla Méndez, especialista en marketing digital. Un ejemplo es la cafetería cochabambina Sabor Andino, que con videos en Instagram Reels aumentó sus ventas en un 20% en un solo mes.
Aun así, los medios tradicionales mantienen un peso clave. La radio, con un incremento del 78% en inversión publicitaria en 2024, sigue siendo vital para conectar con audiencias rurales y adultos mayores. “En zonas donde el internet es limitado, un jingle radial o un volante en el mercado puede marcar la diferencia”, apunta Juan Vargas, gerente de una imprenta en El Alto.
Los expertos coinciden en que la fórmula ganadora está en un enfoque híbrido. “Un video en TikTok para los jóvenes y un anuncio en radio para las comunidades rurales pueden complementarse”, señala Méndez. Emprendimientos como Artesanías Killa ya aplican este modelo, combinando volantes para mercados locales con videos en redes que captan la atención de turistas.
En 2025, el mensaje para los emprendedores bolivianos es claro: las redes sociales son el punto de partida por su bajo costo y alto retorno, pero los medios tradicionales continúan siendo aliados estratégicos. El verdadero reto es encontrar el equilibrio entre lo digital y lo tradicional en un país diverso.
Redacción central La Paz
