Los datos preliminares muestran resultados contundentes. En Chuquisaca, Luis Edson Ayllón se perfila como gobernador electo con más del 53%. En Oruro, la tendencia favorece a Edgar Sánchez con más del 52%, mientras que en Tarija la victoria es amplia para María René Soruco, superando el 70%.
En Santa Cruz, uno de los departamentos clave del país, Juan Pablo Velasco consolida su liderazgo con más del 57%, y en el Beni, Jesús Egüez se encamina a la gobernación con poco más del 53%.
Aunque las tendencias son claras, el proceso aún requiere su cierre formal con el cómputo oficial, la entrega de credenciales y la posesión de autoridades, pasos esenciales para garantizar legitimidad institucional y evitar conflictos postelectorales.
Pero el verdadero desafío comienza después. Los nuevos gobernadores asumirán en un contexto complejo: limitaciones presupuestarias, alta expectativa ciudadana y una economía nacional tensionada. En paralelo, el liderazgo del Ejecutivo, representado por Rodrigo Paz Pereira en este escenario, enfrenta crecientes cuestionamientos por la falta de resultados concretos frente a la crisis.
La transición de la campaña a la gestión será determinante. La ciudadanía ya no espera discursos ni promesas, sino medidas claras para estabilizar la economía, reactivar la inversión y recuperar la confianza.
Por Equipo de redacción central
