Velasco sostuvo que existen actores políticos que, tras no obtener el respaldo ciudadano, buscan ocupar cargos en el Estado como una forma de desarrollo profesional. “Parecen tener un solo objetivo: conseguir, como sea, un cargo pagado por el Estado”, afirmó, en una de las frases más contundentes de su pronunciamiento.
La observación fue interpretada como una crítica directa a Matkovic, una figura emblemática del liderazgo cívico y político cruceño, cuyo reciente nombramiento en una empresa estratégica del Estado generó reacciones encontradas dentro de la región.
El gobernador fue más allá al señalar que le llama la atención que algunos dirigentes “no conciban otra forma de desarrollarse profesionalmente que viviendo de un sueldo público”, planteando una discusión de fondo sobre la relación entre política, servicio público y dependencia estatal.
El debate toca una percepción cada vez más extendida entre la ciudadanía: que parte de la dirigencia política ha convertido la función pública en un modo de vida, transitando de un cargo a otro independientemente de los resultados electorales. Si bien se trata de una valoración política y no de una acusación sobre casos específicos, el mensaje conecta con el creciente cuestionamiento ciudadano hacia quienes permanecen durante años vinculados a estructuras estatales.
En el caso de Matkovic, la polémica se centra en la aparente contradicción entre un discurso históricamente crítico al centralismo y la aceptación de un cargo en una empresa pública nacional, un aspecto que Velasco utilizó para reforzar su planteamiento sobre la necesidad de entender la política como servicio y no como mecanismo de subsistencia.
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Por Equipo de redacción
