ANH admite fallas estructurales del B-SISA mientras autos clonados siguen cargando combustible sin control
En Bolivia, basta con una roseta electrónica clonada para que un vehículo ilegal cargue combustible como si fuera legítimo. El B-SISA, creado para controlar la venta de carburantes mediante chips RFID adheridos a los motorizados, terminó mostrando su falla más profunda: reconoce el código, pero no verifica al vehículo. Con rosetas falsificadas, placas duplicadas y registros inconsistentes, el sistema permite que el fraude pase por la antena sin resistencia. La ANH promete ajustes, pero la realidad ya golpea: el control se cayó y el contrabando de combustible encontró la grieta perfecta.
