El abucheo a Paz y el desafío del 50/50: dos señales que obligan al Gobierno a mirar hacia adentro
El abucheo que recibió Rodrigo Paz en El Alto debería ser algo más que un momento incómodo para el Gobierno. Puede ser una señal que obligue al Ejecutivo a mirar hacia adentro y preguntarse si las decisiones que está tomando están llegando a la gente como pretende. Y si de verdad busca transformar el Estado, el acuerdo del 50/50 con las gobernaciones tampoco puede presentarse como un logro terminado: es apenas el primer paso de un proceso que deberá convertirse en norma, pasar por la Asamblea Legislativa y, sobre todo, definir quién recibe los recursos, quién asume las competencias y quién responderá ante la ciudadanía cuando las cosas no funcionen.
