En el marco del aniversario de la Confederación de Mujeres Campesinas “Bartolina Sisa”, Huarachi denunció un sabotaje económico liderado por sectores de la derecha y nuevos actores políticos que buscan desestabilizar al Gobierno. Según el dirigente, la especulación en los precios de alimentos básicos como el azúcar, el arroz y el aceite, que incluso cuentan con subvenciones estatales, está afectando directamente a las familias bolivianas. “Mientras los productos campesinos como la papa o la zanahoria mantienen su precio, los elaborados por empresarios han subido, reflejando la intencionalidad de un sector que no piensa en el pueblo”, afirmó.
Por su parte, el presidente Luis Arce, en declaraciones recientes, advirtió que el país atraviesa una guerra económica que va más allá de las fronteras, con el objetivo de frenar el proceso de industrialización y recuperación económica liderado por su gestión. “Es un ataque orquestado para minar la confianza en nuestro modelo económico, que ha demostrado ser efectivo en garantizar estabilidad”, señaló. En línea con las declaraciones de Huarachi, el mandatario subrayó que este tipo de estrategias suelen intensificarse en períodos preelectorales.
Ambos líderes coincidieron en que la respuesta a estos desafíos radica en fortalecer la unidad y la organización social, destacando el rol histórico de la COB en la construcción de las políticas económicas del país. “Es fundamental que, como trabajadores, sigamos aportando soluciones y defendamos los logros alcanzados bajo este modelo”, enfatizó Huarachi. A medida que se aproxima el año electoral, la denuncia de sabotaje económico y la especulación se perfilan como temas centrales en la agenda política y social boliviana.
