En un ambiente judicial tensionado, la ausencia de Evo Morales en la audiencia generó polémica, ya que su defensa presentó un certificado médico que acreditaría problemas de salud como justificación. Aunque no se especificaron los detalles del diagnóstico, su equipo legal reiteró que el exmandatario no se encuentra en condiciones de viajar ni de enfrentar la audiencia de manera presencial.
La decisión del juez de postergar la audiencia también se basa en el principio de garantizar la participación plena del acusado en el proceso. No obstante, esta situación ha suscitado críticas entre los denunciantes, quienes consideran que la inasistencia podría ser una estrategia para dilatar el caso. Por su parte, la defensa de Morales reafirmó que existen serias dudas sobre la imparcialidad de la investigación y pidió que el proceso sea trasladado a Cochabamba, donde reside Morales.
Este caso según la defensa fue raticada en que no correspondería debido a las investigaciones realizadas en el pasado. El dilema surge en que la supuesta víctima no denunció a Evo Morales y si el caso puede ser seguido de oficio por el ministerio público lo que contrasta con la interpretación de la norma dentro del marco del derecho.
