La marcha que partió el viernes pasado desde Patacamaya y llegó a La Paz el lunes reunió a campesinos, cocaleros e indígenas, quienes exigen al Gobierno atender un pliego petitorio que incluye el control de precios de la canasta familiar, la regularización del suministro de combustible y la liberación de presos políticos. La movilización se ha convertido en un foco de tensión, especialmente tras los enfrentamientos registrados con la Policía, que dejaron varios heridos y detenidos.
El ambiente se ha vuelto cada vez más conflictivo. Según los manifestantes, las acciones de la Policía han sido desproporcionadas y han contribuido a agravar la situación. “Estas provocaciones van a traer consecuencias en los próximos días, porque las movilizaciones continúan, la de ayer no ha sido la única, son varios sectores que están planificando movilizaciones para esta semana”, advirtió el exministro de Evo Morales, Javier Zabaleta, dejando entrever un posible escalamiento del conflicto si no se gestionan adecuadamente las demandas sociales.
