El sistema financiero boliviano consolidó su estabilidad en 2024, registrando un crecimiento del 5,2% en los depósitos y del 4% en la cartera de créditos, según Ivette Espinoza, directora de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). Los depósitos totales alcanzaron Bs 230.289 millones, impulsados principalmente por un aumento del 51% en los depósitos a la vista, del 34% en caja de ahorro y del 13% en depósitos a plazo fijo. Este desempeño, según Espinoza, evidencia la confianza de los usuarios en la solidez del sistema financiero del país.
En cuanto a la cartera de créditos, el incremento de Bs 8.639 millones respecto a 2023 reafirma el rol de los préstamos como motor del crecimiento económico. Dentro de este segmento, los créditos de vivienda de interés social tuvieron un aumento del 14%, mientras que los destinados al sector productivo destacaron con un crecimiento del 47%, reflejando un fuerte respaldo al desarrollo de la industria nacional. Por otro lado, el resto de la cartera, que incluye créditos empresariales y de consumo, creció un 39%, contribuyendo a dinamizar diversas áreas económicas.
Desde 2020, la cartera de créditos ha mantenido un crecimiento acumulado del 27%, demostrando una tendencia positiva pese a los desafíos económicos globales. Espinoza destacó que este avance no solo refuerza la confianza en el sistema financiero, sino también su capacidad para apoyar el desarrollo del país. Con un panorama de estabilidad y fortalecimiento, el sector financiero boliviano se perfila como un pilar clave para sostener la recuperación y el crecimiento económico a futuro.
