La política boliviana atraviesa una etapa donde los límites entre la ficción y la realidad parecen haberse desdibujado. En medio de una investigación sobre uno de los episodios más graves de inestabilidad institucional en los últimos años —el fallido intento de golpe del 26 de junio de 2024—, la Fiscalía ha incluido entre sus citaciones a Gonzalo Chávez, uno de los críticos más escuchados del escenario económico nacional.
Chávez confirmó a través de sus redes sociales haber recibido una citación para declarar como testigo. La notificación se basa en la difusión de una lista que menciona supuestos miembros civiles del llamado “gabinete del golpe fallido”, entre ellos, su nombre. Sin embargo, el analista negó rotundamente cualquier vínculo con esos hechos y denunció lo que considera una peligrosa criminalización del pensamiento crítico en Bolivia.
“Sobreviví semana de calumnias y surrealismo criollo. Me puse a buen resguardo en mi casa con mi gato, mi iPad y mi dignidad intacta”, escribió Chávez en una publicación que rápidamente se viralizó. Y agregó con ironía: “Porque en este país, pensar diferente te convierte en sospechoso… o en ministro del Gabinete del golpe fallido = ópera bufa = delirio ideológico”.
La citación establece que el economista deberá presentarse este jueves 17 de abril en las oficinas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), en la ciudad de La Paz. La notificación incluye una advertencia: si Chávez no comparece, podría emitirse una orden de aprehensión, en aplicación del artículo 198 del Código de Procedimiento Penal.
Este episodio ha desatado reacciones entre actores políticos, académicos y usuarios en redes sociales, que ven en el caso una preocupante señal sobre el rumbo que ha tomado el uso del sistema judicial para abordar disidencias. Chávez, conocido por sus columnas mordaces y análisis rigurosos sobre la situación económica del país, ha sido frecuentemente crítico del gobierno, aunque siempre desde un enfoque técnico-académico.
El intento de golpe, protagonizado por el excomandante del Ejército Juan José Zúñiga, derivó en una ola de investigaciones. Hasta ahora, 35 personas están bajo la lupa de la Fiscalía —entre civiles y militares—, de las cuales 27 ya han sido imputadas formalmente. La inclusión de figuras como Chávez abre un nuevo capítulo en este caso, donde lo ideológico comienza a pesar tanto como lo penal.
Redacción central y agencias
