La noche de este viernes, desde la Casa Grande del Pueblo, el presidente Luis Arce, acompañado de su gabinete, presentó un paquete de medidas para enfrentar la escasez de combustibles y la inflación. Las medidas incluyen la garantía de abastecimiento de gasolina y diésel a partir del lunes 26 de mayo, el despliegue de 1.480 efectivos militares adicionales en las fronteras para frenar el contrabando a la inversa, y el endurecimiento de controles contra el agio y la especulación en productos básicos como arroz, carne y azúcar.
Arce explicó que seis buques con combustible están listos para descargar en el puerto de Arica, pero enfrentan demoras por mal tiempo. Asimismo, denunció que el Legislativo no ha aprobado créditos por más de 1.800 millones de dólares, lo que, según el presidente boliviano, ha dificultado la estabilización de la economía nacional.
Pese a la magnitud del anuncio, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) expresó desconfianza sobre la efectividad de las medidas. Advirtió que, sin una coordinación real entre el Gobierno y el sector productivo, los problemas de abastecimiento y especulación podrían mantenerse. “Se necesita claridad, reglas estables y acciones concertadas para enfrentar esta crisis”, señaló.
Aunque el Gobierno aseguró que los decretos y medidas adicionales serán publicados en la Gaceta Oficial (www.gacetaoficialdebolivia.gob.bo), no se brindaron detalles sobre los mecanismos concretos de control, fiscalización y abastecimiento.
Analistas advierten que la sostenibilidad de estas acciones dependerá de factores externos como el clima en los puertos y la disponibilidad de dólares para importar insumos. La población, en tanto, sigue lidiando con largas filas en surtidores y precios elevados en alimentos básicos.
Redacción central y agencias
