La reciente caída del dólar paralelo en Bolivia no es simplemente una buena noticia económica. En realidad, es un fenómeno forzado por presión estatal, con riesgos latentes para quienes operan en mercados digitales. Además, Tether —la empresa emisora del dólar digital USDT— tomó una decisión clave que podría cambiar el juego para miles de usuarios.
Un precio bajo que no se traduce en alivio real
El dólar paralelo se cotiza actualmente en Bs 14,70, un descenso significativo desde los Bs 18,83 registrados en mayo. A primera vista, esto podría interpretarse como un alivio para la economía cotidiana, especialmente en un contexto marcado por la escasez de divisas en el sistema financiero formal.
Sin embargo, fuentes del sector informal de cambio alertan que esta cotización es más nominal que real. En muchos casos, los intermediarios están restringiendo operaciones o simplemente no tienen USDT disponibles a ese precio, lo que sugiere una reducción de liquidez efectiva.
El trasfondo no dicho: control estatal y temor en el mercado
Aunque los medios informaron sobre la cotización, poco se ha dicho del contexto que empujó esta baja. En las últimas semanas, el Gobierno habría incrementado la presión sobre grupos que ofrecen intercambio de USDT vía Telegram o redes sociales, especialmente en ciudades como Santa Cruz y La Paz.
Además, se rumorea un refuerzo de vigilancia por parte del SIN y la ASFI a actividades cripto no reguladas, lo que ha llevado a muchos operadores a reducir sus márgenes o salir del mercado informal por temor a sanciones. Esto explicaría por qué el precio bajó rápidamente: no por mayor oferta, sino por una retirada forzada de actores clave.
Tether se mueve: menos redes, menos exposición
Mientras tanto, la empresa Tether anunció que dejará de operar con USDT en cinco redes blockchain a partir del 1 de septiembre de 2025: Omni (Bitcoin), Bitcoin Cash SLP, EOS, Kusama y Algorand. Según el comunicado oficial, se trata de una “revisión estratégica” para concentrarse en plataformas con mayor volumen.
Pero lo que no se dijo claramente es que estas redes tienen bajo control y han sido usadas en mercados grises de países con inflación o restricciones cambiarias, como Bolivia, Venezuela o Argentina.
Para los usuarios que aún operan USDT en esas redes, esto representa una urgencia: deben migrar sus activos a redes más activas como Ethereum, Tron o Solana, o de lo contrario podrían enfrentar bloqueos o pérdida de fondos.
¿Una calma antes de otra tormenta?
La combinación de estos factores —presión estatal, reducción de liquidez y cambios de Tether— podría generar una nueva tensión en el mercado paralelo si los canales informales se ven aún más restringidos en los próximos meses.
Además, el uso de USDT como tipo de cambio referencial en Bolivia ha reemplazado en gran parte al dólar físico, lo que hace que cualquier cambio global en esta stablecoin tenga efectos inmediatos sobre precios, comercio informal y hasta expectativas inflacionarias.
Redaccion central
