Bajo un sol abrasador frente a la Casa Judicial de La Guardia, Edman Lara, más conocido como “Capitán Lara”, salió airoso tras la suspensión de su audiencia judicial y convirtió la espera de decenas de militantes en un mitin político improvisado. “Vamos a hacer historia el 19 de octubre para vivir bien. ¡Ama sua, ama llulla y ama quella!”, exclamó con fervor, invocando los principios quechuas de no robar, no mentir y no ser flojo, mientras la multitud respondía con aplausos y cánticos.
La audiencia formaba parte de un proceso abierto en 2023 por un caso de estafa y avasallamiento que Lara atribuye a una venganza personal de un expolicía al que denunció. Sin la presencia del querellante, el juez pospuso la diligencia hasta el 2 de septiembre. El exoficial de policía calificó el proceso como una “guerra sucia” destinada a frenar su ascenso electoral, después de que su fórmula con Rodrigo Paz Pereira alcanzara el 32% de votos en la primera vuelta.
Con un tono desafiante, aseguró que no se doblegará ante lo que considera una ofensiva política. “No le tengo miedo a nadie, solo a Dios. Me defenderé con la verdad”, dijo, acusando a la “vieja casta política” y a una supuesta “mafia corrupta” dentro de la Policía de intentar sabotear su campaña.
El respaldo a Lara no se limitó a Santa Cruz. En Cochabamba, simpatizantes se congregaron en la plaza principal para expresarle apoyo, reflejando el alcance de su popularidad, potenciada por su estilo confrontacional y su activa presencia en redes sociales, especialmente en TikTok, donde se ha ganado el apodo de “Capitán Lara”.
Ese estilo, sin embargo, también le ha granjeado detractores. Críticas recientes lo señalan por expresiones homofóbicas y amenazas a la prensa, aspectos que podrían polarizar aún más la segunda vuelta frente al expresidente Jorge Quiroga.
De cara al balotaje, Lara apuesta por capitalizar el momentum de su figura mediática y un discurso anticorrupción que conecta con jóvenes y gremiales. “Bolivia vivirá bien, sin corrupción y con justicia”, prometió, marcando el pulso de una campaña que combina tribunales y plazas, con la mira puesta en el 19 de octubre.
Redaccion central Santa Cruz
