En el aniversario departamental, el presidente Luis Arce inauguró un tramo de la Línea Amarilla del tren metropolitano y destacó la industrialización como política de Estado, aunque la conexión prometida hasta Sacaba sigue pendiente y las utilidades de las plantas industriales aún son una incógnita.
Cochabamba conmemora un nuevo aniversario con actos oficiales, entre ellos la inauguración de un tramo de la Línea Amarilla del tren metropolitano que conecta la zona de La Cancha con el aeropuerto Jorge Wilstermann. La obra fue presentada como un “regalo” para el departamento, pero su alcance dista del proyecto original que preveía la llegada del tren hasta Sacaba, una promesa aún inconclusa.
En su discurso, el presidente Luis Arce resaltó la industrialización como política de Estado y aseguró que “más de 170 industrias” impulsan la transformación económica del país. En el caso de Cochabamba, mencionó 29 plantas industriales con una inversión cercana a los Bs 4.000 millones, entre ellas las procesadoras de hoja de coca, piña, lácteos y cereales, además de proyectos en curso como la planta de aceite de palma en Chimoré y las fábricas de papa en Pocona, Tiraque, Tiquipaya y Entre Ríos.
Arce sostuvo que estas iniciativas permitirán sustituir importaciones y generar empleo digno. Sin embargo, en su recuento no especificó las utilidades que generan las plantas ya entregadas ni los indicadores de rentabilidad de esas millonarias inversiones, un aspecto central para medir si la industrialización se traduce en ingresos sostenibles para el Estado y en beneficios concretos para la población.
El tramo inaugurado de la Línea Amarilla fue celebrado por las autoridades como una mejora en la conectividad urbana, al articular la terminal terrestre y el aeropuerto con la ciudad. No obstante, varios sectores recordaron que la línea Verde ya cubría gran parte de ese trayecto y que el verdadero desafío sigue siendo extender la ruta hasta Sacaba, como estaba previsto en los planes iniciales.
De esta manera, Cochabamba celebra su aniversario entre discursos de industrialización y avances parciales en su sistema de transporte, con la expectativa ciudadana puesta en que las promesas de desarrollo no se queden en cifras de inversión, sino que se traduzcan en resultados económicos reales para el país.
Redacción central Cochabamba
