Bolivia se presentó ante la Asamblea General de la ONU no solo como un Estado miembro soberano, sino también como Presidente del Grupo de Países en Desarrollo sin Litoral para el bienio 2025-2026, representando a 32 países que suman más de 560 millones de personas en el mundo.
Durante su discurso, Arce destacó los desafíos únicos que enfrentan estas naciones debido a su geografía y la importancia de transformarlos en oportunidades de desarrollo sostenible e inclusivo. Mencionó la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Países en Desarrollo Sin Litoral, celebrada en Awaza, Turkmenistán, donde se adoptó el Programa de Acción de Awaza, estableciendo la hoja de ruta para la próxima década.
El presidente boliviano también abordó la situación de la democracia global. Señaló que la democracia liberal o representativa está bajo amenaza, con partidos debilitados, restricciones a la libertad de expresión y organización, y la suspensión de elecciones bajo pretextos de conflictos internacionales.
“La amenaza a la democracia liberal no procede del comunismo, como en el pasado, sino de los poderosos que no toleran que los pueblos asuman un rol protagónico en la política a través del sufragio”, afirmó Arce. Según el mandatario, estos sectores buscan limitar las democracias efectivas, impidiendo que la participación ciudadana amplíe los mecanismos democráticos más allá de la representación tradicional.
En ese sentido, Arce subrayó la importancia de la pluralidad y la inclusión en Bolivia, un Estado Plurinacional que reconoce la diversidad de naciones y pueblos indígenas originario-campesinos. Señaló que el extremismo, al negar las diferencias y promover la exclusión, representa una amenaza directa a la identidad y a la esencia de la democracia boliviana.
Redacción central La Paz
