Mar. Ago 18th, 2026

Colla”: del insulto racista al símbolo cultural, la polémica que sacude a Juan Pablo Velasco en plena campaña

Cuando el odio se disfraza de chiste y el racismo queda impreso en redes, la política tambalea. Los mensajes atribuidos a Juan Pablo Velasco contra los collas sacudieron al país y devolvieron al centro del debate la pregunta incómoda: ¿qué significa ser boliviano en 2025?

El candidato a la vicepresidencia por Alianza Libre, Juan Pablo Velasco, atraviesa una tormenta política tras la revelación de mensajes racistas en una cuenta de Twitter eliminada, registrada ante el Tribunal Supremo Electoral con su nombre. En capturas difundidas por creadores de contenido argentinos y verificadas por ChequeaBolivia, se leen frases como “¡A los collas hay que matarlos a todos!” y “No todos los bolivianos somos collas”, publicadas entre 2010 y 2012.

El equipo de Velasco salió al paso asegurando que el candidato no escribió esos mensajes y anunció que se investigará el origen y la supresión de la cuenta. Hasta ahora, Velasco no ha asumido públicamente una explicación clara. No es justificación, pero en el país muchos esperaban que diera la cara y reconociera, al menos, si esos mensajes correspondieron a la inexperiencia de un joven del oriente que no midió las consecuencias o si se trató de otra circunstancia. Su silencio prolongado deja un vacío que alimenta la indignación y la duda en plena campaña electoral.

Este suceso revive el viejo uso de “colla” en la política boliviana: en regiones del oriente, se emplea como insulto despectivo contra quienes proceden del occidente. Pero en otros momentos, se ha tratado de resignificar como identidad cultural indígena. Durante el gobierno de Evo Morales, por ejemplo, el término fue reivindicado con iniciativas simbólicas —como la bebida “Coca Colla”— para dignificar tradiciones andinas.

El análisis político retomado por Álvaro García Linera en obras como La potencia plebeya muestra que “colla” ha sido un marcador de poder hegemónico entre el occidente indígena y el oriente mestizo. Para García Linera, su uso racista proviene de una lógica elitista que fragmenta identidades.

Hoy, en el marco de la campaña electoral, el uso ofensivo del término remite a polarizaciones regionales que la Ley Nº 045 Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación busca erradicar. Pero no basta con la ley: la controversia obliga a un examen moral y político profundo.

Bolivia existe como Estado Plurinacional desde la Constitución de 2009, reconociendo su diversidad indígena, originaria campesina y mestiza. Pero muchos también se identifican con la tradición republicana boliviana. Estas identidades no tienen por qué ser excluyentes: pueden entretejerse en un sentido más amplio de pertenencia compartida.

En vísperas de las elecciones de 2025, el desafío es claro: dejar atrás términos que hieren y apostar por una identidad incluyente. Porque ser boliviano no debería ser elegir entre collas o cambas, Estado o República, sino abrazar la riqueza de una nación diversa que merece unidad y prosperidad.

Redacción central La Paz

Siguenos y comparte:

About Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías