El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, aseguró que el acuerdo “ya no existe”, aclarando que para el Estado boliviano el convenio quedó sin efecto. A diferencia de una denuncia formal, la posición oficial apunta a que el instrumento dejó de tener vigencia práctica.
El convenio había sido firmado en 2023 durante el gobierno de Luis Arce, por el entonces ministro Edmundo Novillo, en el marco de una cooperación en defensa que incluía tecnología, control fronterizo y lucha contra el narcotráfico.
Desde su origen, el acuerdo estuvo marcado por cuestionamientos. La falta de información pública y el contexto geopolítico internacional colocaron a Bolivia en el centro de críticas, especialmente por el vínculo con Irán.
Sin embargo, el cierre del convenio no siguió el mismo nivel de exposición. No hubo anuncio cuando se tomó la decisión, ni se explicó qué motivó que el acuerdo pierda efecto. Tampoco se informó sobre resultados, evaluación o impactos.
El dato clave es el tiempo: la decisión no es reciente, pero su confirmación sí. Esto sugiere un manejo reservado de un tema que generaba costos políticos y diplomáticos.
Por Equipo de redacción
